Los interruptores de corriente residual son dispositivos de doble protección que integran protección contra corrientes de fuga y sobrecorriente. Detectan con precisión la corriente residual en un circuito causada por descargas eléctricas o daños en el aislamiento, y desconectan rápidamente el circuito para prevenir accidentes por descarga eléctrica. Simultáneamente, se disparan automáticamente en caso de cortocircuito o sobrecarga, evitando daños en los equipos y riesgos de incendio, creando así una barrera de seguridad eficaz para sistemas de distribución de energía residenciales, comerciales e industriales. Estos productos ofrecen múltiples niveles de sensibilidad de protección contra corrientes de fuga, incluyendo 30 mA, 100 mA y 300 mA, para adaptarse a las necesidades de protección de riesgos en diferentes escenarios. También admiten configuraciones multipolares como 1P+N y 2P, cumpliendo de forma flexible con los requisitos de instalación de sistemas monofásicos y trifásicos. Desarrollados y probados en estricta conformidad con la norma internacional IEC/EN 61009, garantizan un funcionamiento estable a largo plazo en entornos adversos, proporcionando una garantía duradera de seguridad eléctrica con una calidad fiable.